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EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

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EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por axcia el Lun 2 Abr - 9:28

Recuerdo del primer mensaje :

The Gravity of Us  - Brittainy C. Cherry 

Graham Russell y yo no estábamos hechos el uno para el otro
Yo estaba impulsada por la emoción; Él estaba apático. Soñaba mientras él vivía en pesadillas. Lloraba cuando no tenía lágrimas que derramar.
A pesar de su corazón congelado y mi disposición a correr, a veces compartíamos segundos. Segundos cuando nuestros ojos se entrelazaron y veíamos los secretos del otro. Segundos cuando sus labios saboreaban mis miedos, y yo respiraba sus dolores. Segundos cuando ambos imaginábamos lo que sería amarnos unos al otro.
Esos segundos nos dejaron flotando, pero cuando la realidad nos golpeó fuerte, la gravedad nos obligó a descender.
Graham Russell no era un hombre que sabía amar, y yo no era una mujer que sabía cómo. Sin embargo, si tuviera la oportunidad de caer de nuevo, caería con él para siempre.
Incluso si estuviéramos destinados a chocar contra el terreno sólido.
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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por marquesa2 el Dom 8 Abr - 9:07

Los accidentes ocurren. Un beso
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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por axcia el Dom 8 Abr - 12:11

6

GRAHAM

 

—¿Estás seguro de que estás bien? —preguntó Lucy, ignorando que alargó demasiado su estancia en el hospital. Estuvo en el hospital cada día durante las pasadas dos semanas, revisando a Talon, revisándome a mí. Con cada día que pasaba, me irritaba más y más su persistencia en venir. No la quería aquí, y era evidente que mi parada en la floristería en busca de Jane fue una mala idea.

¿Lo peor de todo? Lucy nunca se callaba.

No era alguien que alguna vez dejara de hablar. Era como si cada pensamiento que tuviera necesitara atravesar sus labios. Lo peor era que cada palabra estaba llena de palabrería positiva hippie. Lo único que faltaba en sus discursos eran los porros, cristales de roca y colchonetas de yoga.

Puedo quedarme, si necesitas que lo haga —se ofreció una vez más. Iban a quitarle la sonda gastronasal a Talon y los médicos se sentían seguros de que sería capaz de empezar a comer por sí sola, lo cual era un paso en la dirección correcta tras meses de incertidumbre.

De verdad, Graham. Para mí no es problema el quedarme un par de horas más.

—No. Vete.
Asintió y finalmente se puso de pie.
—De acuerdo. Volveré mañana.
—No lo hagas.


—Graham, no tienes que hacer esto solo —insistió—. Puedo quedarme aquí y ayudar si…
—¿No lo ves? —espeté—. No eres querida. Ve a molestar a otra persona con tu compasión.


Sus labios se separaron y dio un par de pasos hacia atrás. —No te compadezco.

—Entonces debes de compadecerte a ti misma por no tener una vida propia —mascullé, sin hacer contacto visual con ella y aun así viendo la dolorosa mirada en su rostro por el rabillo de mi ojo.

—Hay momentos cuando te veo, ya sabes… cuando veo cuán herido estás, cuando veo tu dolor y tu preocupación, pero entonces vas y lo anulas con tu grosería.

—Para de actuar como si me conocieras —le dije.

—Para de actuar como si fueras insensible —contestó. Fue a escarbar en su bolso y sacó papel y bolígrafo, después garabateó su teléfono—. Aquí, toma eso, por si me necesitas o cambias de opinión. Solía ser niñera, y podría echarte una mano si lo necesitas.

—¿Por qué no lo entiendes? No necesito nada de ti.

—¿Crees que esto es por ti? —dijo con una risita, sacudiendo la cabeza mientras envolvía sus dedos en torno a su collar con forma de corazón—. Parece que tu comportamiento ególatra te impide que veas la verdad del asunto. No estoy aquí por ti. Difícilmente te conozco. Lo último que me pidió mi madre fue que cuidara de mis hermanas, y dado que Lyric está perdida en acción, considero importante para mí cuidar de su hija.

—Talon no es tu responsabilidad —discutí.

—Puede que no —dijo—. Pero te guste o no, es mi familia, así que por favor no dejes que tu orgullo y tu inapropiada ira te impidan acudir a mí sí me necesitas.

—No te necesitaré. No necesito a nadie —le grité, sintiéndome irritado por su generosa personalidad. Cuán absurdo era para ella dar tanto de sí misma tan libremente.

Sus ojos se entrecerraron y ladeó la cabeza, estudiándome. Odiaba la manera en que me miraba. Odiaba cómo cuando nuestros ojos se entrelazaban, me miraba como si viera una parte de mi alma que yo ni siquiera había descubierto.

—¿Quién te lastimó? —susurró.
—¿Qué?


Dio un paso más cerca de mí, desplegó mi apretada mano y colocó su número en mi agarre.
—¿Quién te lastimó tanto que te hizo tan frío?
Cuando se marchó, mis ojos la siguieron, pero ni una sola vez miró hacia atrás.



Pasaron tres semanas antes de que los médicos y enfermeras me informaran de que era hora de que Talon y yo fuéramos a casa. Me llevó alrededor de dos horas el asegurarme de que el asiento del auto estuviera instalado correctamente, sumado con cinco enfermeras distintas revisando para asegurarse de que se hallaba amarrado de forma segura.

Nunca conduje tan despacio en mi vida, y cada vez que me giraba para comprobar a Talon, ella dormía tranquilamente.
Voy a joder esto.


Sabía que lo haría. No sabía nada acerca de ser padre. No sabía nada sobre cuidar a una niña. Jane habría sido genial en ello. Claro, ella nunca quiso un hijo, pero era una perfeccionista. Se hubiera enseñado a convertirse en la mejor madre del mundo. Habría sido la mejor opción cuando se trataba de uno de nosotros cuidando de Talon.

Tenerla se sentía como un error cruel.

— Shh. —Trate de calmarla mientras llevaba la sillita a la casa. Empezó a llorar en el momento en que la saqué del auto, y mi estómago se tensaba por los nervios.

¿Tiene hambre? ¿Necesita un cambio de pañales? ¿Tiene mucho calor? ¿Mucho frío? ¿Acababa de faltarle la respiración? ¿Son lo bastantemente fuertes sus pulmones? ¿Siquiera superará la noche?

Cuando Talon se encontraba en la cuna, me senté sobre el suelo junto a ella. Siempre que se movía, me ponía de pie comprobándola. Cada vez que no se movía me ponía de pie para comprobarla.

Voy a joder esto.

Los médicos se equivocaban. Sabía que lo hacían. No deberían de haberla mandado a casa todavía. No estaba preparada. Yo no me sentía preparado. Era demasiado pequeña, y mis manos eran demasiado grandes.

Le haría daño.
Cometería un error que costaría la vida de Talon.
No puedo hacer esto.


Sacando mi teléfono, hice una llamada al número al que estuve llamando durante semanas.

—Jane, soy yo, Graham. Solo quería dejarte saber… Talon está en casa. Está bien. No va a morir, Jane, y solo quería dejarte saber eso. Ya puedes venir a casa. —Mi agarre en el teléfono era apretado, mi voz rígida—. Ven a casa. Por favor. No puedo… no puedo hacer esto sin ti. No puedo hacer esto solo.

Era el mismo mensaje que le dejé varias veces desde el momento en el que los médicos me dijeron que Talon iba ser dada de alta. Pero, aun así, Jane nunca regresó.

Esa noche fue la más dura de mi vida.

Cada vez que Talon empezaba a gritar, no podía hacer que parara. Cada vez que la alzaba me sentía aterrorizado de que la rompería. Cada vez que la alimentaba y no comía, me preocupaba por su salud. La presión era demasiado. ¿Cómo alguien tan pequeño podía depender de mí como su soporte vital?

¿Cómo se suponía que un monstruo criara a una niña? La pregunta de Lucy de la última vez que la vi, sonaba una y otra vez en mi cabeza.

¿Quién me lastimó tanto que me hizo tan frío?
La parte del “quién” era fácil.
Era el motivo el que estaba borroso.
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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por axcia el Dom 8 Abr - 12:14

Yo también quiero saber que es lo que ha pasado Graham para que ahora sea asi.
Seguro que no tarda mucho en llamar a Lucy para que lo ayude.
risas:
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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por olsaal81 el Dom 8 Abr - 15:12

Muchas gracias por el montón de capítulos!!!
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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por Flower el Dom 8 Abr - 17:32

gracias por la maraton!!! 
Evidentemente algo le paso a Graham para que sea asi de serio, y hasta a veces grosero. 
Quiero saber!
y me encanta Lucy y su espiritu Hippie jajaja


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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por Yrisol el Dom 8 Abr - 18:28

Gracias
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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por Maluc el Dom 8 Abr - 19:37

Gracias por el capi muy difícil el primer día para los padres doble difícil para uno solo



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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por axcia el Lun 9 Abr - 3:53

7

UNDECIMO CUMPLEAÑOS

 

El chico se detuvo en el oscuro pasillo, inseguro de si su padre quería que lo notara. Estuvo solo en casa por un tiempo esa noche, y se sentía más seguro cuando era el único allí. El niño

sabía que su padre llegaría a casa ebrio, porque eso era lo que el pasado le enseñó. De lo que no estaba seguro era de qué versión borracha entraría por la puerta esta vez.

A veces su padre era juguetón, otras veces, extremadamente cruel.

Su padre llegaría a casa tan cruel que el chico a menudo cerraba los ojos por la noche y se convencía a sí mismo de que había inventado las acciones del hombre borracho, diciéndose a sí mismo que su padre nunca sería tan frío. Se decía a sí mismo que ninguna persona podía odiar tanto su propia carne y sangre… incluso con la ayuda del alcohol.

Sin embargo, la verdad del asunto era que a veces los seres queridos eran los monstruos que nos arropaban por la noche.

—Ven aquí, hijo —llamó el hombre adulto, haciendo que el chico se parara más alto. Se apresuró a entrar en la sala de estar donde vio a su padre sentado con una mujer. El padre sonrió mientras las manos de la mujer descansaban en su agarre—. Esta —dijo, sus ojos claros, prácticamente brillantes—, es Rebecca.

La mujer era hermosa, con cabello color chocolate que caía sobre sus hombros y una nariz esbelta que encajaba perfectamente entre sus ojos marrones. Tenía los labios llenos y pintados de rojo y, cuando sonreía, le recordaba al niño a su madre.

—Hola —dijo Rebecca en voz baja, su voz rebosaba amabilidad y confianza perdida. Ella extendió su mano hacia el chico—. Es maravilloso conocerte finalmente.

El chico se quedó a cierta distancia, inseguro sin saber qué decir o sentir.
—Bueno —le regañó su padre—, dale la mano. Di hola, hijo. —Hola —dijo el muchacho en un susurro, preocupado de que estuviera entrando en la trampa de su padre.
—Rebecca va a ser mi nueva esposa, tu nueva madre.


—Tengo una madre —gritó el chico, su voz más fuerte de lo que quería que fuera. Aclaró su garganta y volvió a sus sonidos susurrantes—. Tengo una mamá.

—No —corrigió su padre—. Ella nos dejó.

—Ella te dejó —argumentó el chico—. ¡Porque eres un borracho! — Sabía que no debería haberlo dicho, pero también sabía cuánto le dolía el corazón al pensar que su madre lo abandonaría, dejándolo con el monstruo. Su madre lo amaba, estaba seguro de eso. Un día ella se asustó demasiado, y ese miedo la alejó.

A menudo se preguntaba si ella se daría cuenta de que lo dejó atrás. A menudo rezaba para que regresara algún día.

Su padre se enderezó y sus manos formaron puños. Cuando se hallaba a punto de golpear a su hijo gritón, Rebecca le puso la mano en el hombro, calmándolo.

—Está bien. Esta es una nueva situación para todos nosotros —dijo, moviendo las manos para frotar su espalda—. No estoy aquí para reemplazar a tu madre. Sé que significaba mucho para ti, y nunca me gustaría reemplazar su lugar. Pero, espero que algún día encuentres un lugar para mí también en tu corazón, porque eso es lo que pasa con los corazones, cuando crees que están completamente llenos, de alguna manera encuentras espacio para agregar un poco más de amor.

El chico permaneció en silencio, inseguro de lo que debería decir. Todavía podía ver la rabia en los ojos de su padre, pero algo en el toque de Rebecca lo mantenía calmado. Parecía ser la belleza que de alguna manera domesticaba a la bestia.

Por esa sola razón, el chico secretamente esperaba que ella se quedara a pasar la noche, y quizás también la mañana.

—Ahora, vamos a las cosas divertidas —dijo Rebecca, poniéndose de pie y caminando hacia la mesa del comedor. Regresó con un muffin en la mano y llevaba una vela amarilla y verde a rayas—. Se rumorea que es tu undécimo cumpleaños. ¿Es eso cierto?

El chico asintió con cautela.
¿Cómo lo supo?
Su propio padre ni siquiera lo mencionó en todo el día.


—Entonces debes pedir un deseo. —Rebecca sonrió, como solía hacer su madre. Buscó en su bolso, sacó un encendedor y encendió la llama. El chico vio cómo la mecha de la vela comenzaba a arder, la cera goteaba lentamente por los lados de la vela, derritiéndose en el glaseado—. Adelante, apaga la vela y pide tu deseo.

Hizo lo que ella dijo y ella sonrió aún más que antes.

El joven cometió un error esa noche, y ni siquiera se dio cuenta. Sucedió tan rápido, entre el momento en que abrió la boca para apagar la vela y el momento en que la llama se disipó.

En esa fracción de segundo, en ese pequeño espacio de tiempo, accidentalmente abrió su corazón y la dejó entrar.
La última mujer en recordar su cumpleaños fue su madre, y cómo la amaba tanto.


Ella le recordaba mucho a su madre, desde su amable sonrisa y su confianza fuera de lugar, sus labios pintados y sus ojos saltones ante su disposición a amar.

Rebecca no se equivocaba acerca de los corazones y el amor. Los corazones siempre daban la bienvenida al nuevo amor, pero cuando ese amor se instalaba, el desamor a veces también comenzaba a arrastrarse en las sombras.

En las sombras, la angustia envenenaba el amor, convirtiéndolo en algo más oscuro, más pesado, más feo. La angustia tomó el amor y lo mutiló, lo humilló, lo marcó. La angustia comenzó lentamente a congelar los latidos del corazón que una vez fueron tan acogedores para el amor.

—Feliz cumpleaños —dijo Rebecca, arrastrando su dedo por el glaseado de su muffin y colocándolo en su boca—. Espero que todos tus deseos se hagan realidad.
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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por axcia el Lun 9 Abr - 4:15

Ya empezamos a ver atisbos de lo que fue la niñez de Graham.
Que fue de Rebeca? continuo en su vida?
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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

Mensaje por Maluc el Lun 9 Abr - 12:21

si al fin sabremos porque el es así, gracias por el cap!!



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Re: EDICIONES SEDNA ABRIL: The Gravity of Us - Brittainy C. Cherry

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